¡A nadie le gusta encontrar un pequeño roce en las puertas del coche al ir a cogerlo! Sin embargo, son cosas que pasan y que, afortunadamente, tienen solución. Solo hay que recurrir a los productos de carrocería adecuados, como los que usamos en J. y R. Otero Caritón, tus profesionales de la mecánica en Santiago de Compostela. Si el arañazo no ha llegado a la profundidad del metal, con los productos de detailing correctos es viable hacer que esas marcas desaparezcan o se vuelvan prácticamente invisibles, tal y como te contamos en este artículo.
Lo esencial es identificar el tipo de daño en tu pintura
Antes de lanzarte a reparar, es fundamental saber ante qué nos encontramos. Los daños más comunes suelen ser los "swirls" o microarañazos circulares que aparecen tras lavados descuidados. También son habituales los arañazos lineales causados por el roce de una prenda o una rama, y las transferencias de color de otras superficies. La regla de oro es sencilla: si al pasar la uña suavemente no se queda enganchada y no ves un color diferente al de tu coche, estamos ante un defecto superficial que podemos corregir con pulido.
Los productos esenciales para un acabado profesional
Para obtener un resultado que aguante el paso del tiempo, no sirven los remedios caseros. Por eso mismo, en J. y R. Otero Caritón disponemos de todo lo necesario para un proceso de restauración completo. Necesitarás un champú neutro para limpiar la zona y una "clay bar" con su lubricante para descontaminar la superficie; recuerda que si la pintura está áspera al tacto, el pulimento no trabajará bien.
Además, es clave contar con pastas de pulido de diferentes cortes (grueso, medio y fino) y las esponjas o boinas adecuadas para cada paso del proceso.
Pasos para eliminar las marcas sin dañar el barniz
- La reparación de un arañazo en tu coche comienza siempre con una limpieza profunda y un desengrasado de la zona.
- Una vez que la superficie está lisa gracias a la descontaminación, procedemos al pulido de corrección. Lo ideal es trabajar con una pulidora orbital a bajas revoluciones, realizando pasadas cruzadas y sin presionar en exceso para no sobrecalentar el barniz.
- Tras eliminar el defecto, aplicamos un pulimento de acabado que devuelve la claridad y el brillo original, terminando siempre con una cera o sellante protector que blinde el trabajo realizado frente a futuras agresiones externas.
¿Y cuándo es necesario acudir a un taller de chapa?
A pesar de la eficacia de estos productos, existen límites físicos. Si el arañazo ha atravesado la capa de laca y se ve la chapa o la imprimación, el pulido no será suficiente para repararlo. En estos casos, o el caso de arañazos sencillos que no tienes muy claro cómo arreglar, solo tienes que venir a vernos: en J. y R. Otero Caritón contamos en nuestro taller de Santiago de Compostela con todo lo necesario para dejar como nuevo tu coche tras un arañazo. Contacta con nosotros y te ampliamos la información.