El motor de un coche moderno funciona de forma similar a un cuerpo humano: necesita una red de nervios que envíe información constante al cerebro (la centralita) para que todo marche bien. Esos nervios son los sensores. El problema es que, cuando uno de estos componentes falla, el vehículo empieza a comportarse de forma extraña, dando tirones, consumiendo más de la cuenta o, en el peor de los casos, negándose a arrancar. En J. y R. Otero Caritón sabemos muy bien de lo que hablamos porque tratamos a diario con profesionales que buscan la pieza exacta para solucionar estos fallos. Es decir, como expertos en recambios en Santiago de Compostela, entendemos que identificar el problema a tiempo no solo salva el motor, sino que evita reparaciones mucho más costosas y complejas.
Sensores más comunes y sus averías frecuentes
No todos los dispositivos electrónicos del coche tienen la misma incidencia de fallo, pero hay algunos que son "sospechosos habituales" en cualquier taller:
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Los sensores de posición, como los del cigüeñal o el árbol de levas, son críticos; si dejan de enviar señal, la centralita se desorienta y el coche puede calarse en marcha.
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Por otro lado, los encargados de medir la mezcla, como el caudalímetro (MAF) o la sonda lambda, suelen ensuciarse con carbonilla o aceite, provocando que el motor "respire" mal.
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También son frecuentes los fallos en los sensores de temperatura del refrigerante. Una lectura errónea aquí puede hacer que el ventilador no salte a tiempo o que el coche inyecte demasiado combustible al creer que el motor está siempre frío.
Para afrontar los arreglos relacionados con estos problemas, en nuestro almacén de recambios de coche en Santiago, suministramos estas piezas de primeras marcas para garantizar que la comunicación entre el motor y la electrónica vuelva a ser perfecta.
Ante una señal de aviso de sensor del motor, ¿te podemos ayudar en nuestro taller de la red Star en Santiago?
Lo “bueno” de los problemas con los sensores del coche es que avisan y es casi imposible no enterarse. La señal más evidente es el testigo de "check engine" encendido en el cuadro de instrumentos. Sin embargo, hay otras pistas menos visuales:
Si detectas cualquiera de estas incidencias, en nuestro taller de la red Star en Santiago podremos ayudarte si nos lo pides.
Causas del deterioro:
Los sensores suelen fallar por el propio paso del tiempo y el desgaste de sus componentes internos, pero también por agentes externos como la humedad, las vibraciones constantes o la acumulación de suciedad. Ten en cuenta que un conector sulfatado o un cable pelado puede interrumpir la señal aunque el sensor esté nuevo.
Pide cita en nuestro servicio técnico de reparación de coches en Santiago
La forma definitiva de confirmar estas averías es mediante una diagnosis electrónica OBD. Así que, evidentemente, recurrir a ayuda profesional es esencial. Como te hemos apuntado en este artículo, en J. y R. Otero Caritón ponemos a tu disposición la experiencia de nuestros profesionales de la mecánica en Santiago y buscaremos el arreglo adecuado si nos llamas.